¿Alguien alguna vez pudo llegar a imaginar una mínima parte de algo tan maravilloso?
Permitirme dudarlo.
Estrellas, galaxias, nebulosas, astros, asteroides, planetas, constelaciones, dimensiones... Todo en un constante movimiento dentro de la organización del caos. Todo encaja perfectamente como el mecanismo de un engranaje de un gran reloj pero caóticamente, sin orden aparente.
Tanto poder, tanta energía, tanta materia....
Tras vacilar un momento ante la locura pensada cavilé sobre ello y me estremecí ante la respuesta tan clara, concisa y plausible... Siempre había querido formar parte de algo, cuando realmente ya lo hacia, de algo tan maravilloso como es el caos, la sucesión aleatoria de sucesos en un tiempo eterno donde solo solo se encuentra el donde y no el cuando. Pese a que el donde sea infinito y el tiempo no transcurra...
Y comprendí que mi muerte era mi renacimiento...
No es hacer. No es tener. Es ser. Es amar. Es crear. No es huir ni temer. Yo. Si me olvide de mi mismo por demasiado tiempo da igual, porque hoy es mi renacimiento....
No hay comentarios:
Publicar un comentario