El tiempo es efímero, corre en nuestra contra, nos atrapa, nos hipnotiza.
Nos sentimos presas del constante traqueteo de los días, ¿El tic-tac dicta?, nos han metido en la cabeza que aprovechar el tiempo es hacer muchas cosas provechosas para un futuro... pero en ese futuro estarás haciendo lo mismo que estás haciendo ahora mismo.
Perder el tiempo es una acción, al igual que comer, hacer la cama o sacar al perro, el no hacer nada es placentero. Tú cuerpo quizás no se mueva pero tu mente es cuando más trabaja, piensa y ordena lo que le rodea, la experiencia más increíble es pensar y darte cuenta de que estás pensando, observar lo increíble que puede ser la vida, en fijarse en otras maneras de concebirla y en esos pequeños detalles que nos caracterizan a todos y nos hacen ser diferentes.
Adoro perder el tiempo, tirarme horas en la cama, durmiendo,dando vueltas sin rumbo por la ciudad o delante de la pantalla del ordenador, reírme a carcajadas hablando por teléfono y de vez en cuando hacer alguna locura que rompa la monotonía, porque es lo que me hace feliz, así es como quiero vivir mi día día, aspirando vida en cada inhalación intensamente, no depender del tiempo , hacer lo que quiera hacer en cada instante sin horarios ni quehaceres.
Hoy he cogido mis 89349573849573 relojes comprados por moda, los he guardado en una bolsa y los he metido al final de mi armario. Y me siento más feliz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario