Escribo esto bajo una considerable tensión mental, ya que al caer la noche mi existencia tocará a su fin. Sin un céntimo, y agotada la provisión de droga que es lo único que me hace soportable la vida, no podré aguantar mucho más esta tortura y me arrojaré por la ventana de está buhardilla a la mísera calle de abajo. Que mi adicción a la morfina no les lleve a considerarme un débil o degenerado. Cuando hayan leído estás páginas apresuradamente garabateadas, podrán comprender, aunque no completamente, por qué debo olvidar o morir.
Y mi canción favorita cuando estoy deprimida, para darle un toque más emotivo a la entrada que no es más que un copia-pega porque mis ganas de escribir últimamente son nulas....
No hay comentarios:
Publicar un comentario