Hace tiempo que no escribía, lo sé.
He estado ausente, ida, dolida.
Pero ya me cure, estoy de tratamiento, intentando controlar
mi ira día a día.
El doctor me dijo que lo mejor era dejarlo ir, que fluya y sonreírle
a la vida.
Por eso pensé, voy a dejar constancia de mi rabia herida
aquí, para mí misma en una próxima vida.
-----x------
La sociedad destruye a los jóvenes.
Esto es un grito de irá, de frustración
ante esta sociedad injusta que me trata mal por tener 20 años. Me trataba mal
cuando tenía 15 y me seguirá tratando mal hasta los 30.
Estoy hablando de ese sentimiento
que seguro que tenéis todos cuando entráis a una tienda, y que sin importar
como vistas te sientas tremendamente observado y juzgado por todos los
dependientes cuando sabes que están pensando:- Otra hija de puta que viene aquí
a robar-. Lo peor es cuando los oyes susurrar a tus espaldas lo cerca que estás
de la puerta con ese artículo en la mano. ¿Oye, perdona, cuantas prendas llevas
en la mano? Y encima te las cuentas después de haberle dicho que cuatro.
Por no hablar en manifestaciones.
Luchamos por tus derechos y nuestros derechos, los de todos. Pero nos llamáis
vándalos agresivos y violentos que buscan el enfrentamiento para jugar a los
videojuegos en la vida real. ¿Qué vamos a saber nosotros de política? ¿De educación?
Quizás, pero solo quizás, se están cebando con nosotros, nos lo están quitando
todo por lo que vosotros estuvisteis luchando cuando teníais nuestra edad y
parece ser que ya no recordáis. No vamos a las manifestaciones para irnos de
fiesta y fumar porros mientras nos desahogamos gritando como odiamos el sistema
político, vamos a manifestaciones porque estamos jodidos y nadie está haciendo
nada por nosotros.
No creo que tenga tampoco que
decir cuando salimos de fiesta, nos tratan como a jóvenes delincuentes beodos
que destruyen la calle, roban, se drogan y matan abuelas a cambio de la calderilla
final del monedero. Y es cierto, nos bebemos, nos drogamos y en ocasiones
destruimos cosas porque estamos tremendamente frustrados. Y todo esto es culpa
de la sociedad y vosotros sois parte de ella.
Hemos nacido en una sociedad que
solo nos quería cuando éramos adorables bebes, que luego nos temieron al crecer
y que ahora les damos simplemente asco. Nosotros notamos ese sentimiento de
repulsión cuando vamos por la calle, cuando vestimos ropas que a vosotros os
prohibieron llevar, cuando intentamos ser nosotros mismos y evolucionar. ¿Qué
nos drogamos? ¿Y eso lo decís aquellos que habéis visto nacer la mescalina, el éxtasis,
la heroína? ¿Aquellos que desayunabais cocaína? Perdona, que cuando salga me
haga dos petas entre cinco personas no me hace una drogadicta. ¿Y cómo pensáis que no
vamos a ser unas golfas? Vosotros sois los hijos del Franquismo, aquellos que
violaban a las rojas. Y cuando te chocas conmigo en la calle esperas que te
hable de usted y te pida disculpas (cosa que hago) mientras me miras
lascivamente a mi falda corta, te giras a tu mujer y dices: - Esta juventud de
hoy en día que pérdida esta-. Esa frustración de la sociedad que te dice como
tienen que vestir las mujeres para que no sean violadas en vez de decirles a
los hombres que no violen. Esa moda que te hace vomitar por verte más perfecta,
porque con ese currículum ni novio ni trabajo. Esa sociedad hipersexualizada
que te regala culos, tetas y sexo de calidad hasta por la calle y en
supermercados. Esa televisión de mierda que con una programación basura de
gente joven a la que pagan por insultarse e insinuarse y a la que alaban por
parecer más inculta y reírle sus risas.
Lo más gracioso de todo esto, es
que aun que intentéis negarlo, dependéis eternamente de esa generación que odia
a España por cómo le trata y le manda fuera a trabajar porque aquí nadie quiere
instruir a jóvenes sin experiencia laboral.
Vosotros seguid cambiándoos de
acera al vernos pasar y seguid temiéndonos. Porque no sabéis de lo que somos
capaces, no tenéis ni idea del monstruo que estáis creando.