lunes, 19 de septiembre de 2011

Saudades

Es increíble la cantidad de gente con la que nos llegamos a topar a lo largo de nuestra vida. Los conoces, ocupan tu tiempo, tu pensamiento y tus recuerdos por un corto periodo para luego pasar a pensar que son parte de tu vida, y de un día para otro desaparecer, dejando huella o un simple sentimiento de rencor por algo sucedido. Aun que lleguemos a odiarlos, a ignorarlos o incluso a amarlos ellos nos han instruido como somos ahora. El cúmulo de las experiencias da como resultado el presente. Por ellos hablar de un futuro sin pasado resulta desconcertante y erróneo. Somo así por que así se ha querido, somos esclavos del destino amparados a manos del azar, a manos de su poder.
A manos del puede, del quizá. De la duda desconcertante que nos lleva directamente a cuestionarnos el porqué de  nuestros actos. ¿Existen las casualidades? ¿O somos nosotros los que las provocamos?

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Las apariencias engañan.

Enroscó un suave mechón oscuro al rededor de su pequeño dedo indice, dándole vueltas, como si no existiese nada más, agitando átomos, retorciendo moléculas, calentando tejidos... Mientras se ensimismaba en sí misma mirando a la nada. La raya del horizonte que distingue siempre lo terrenal de lo imaginario se había desvanecido a causa de un conjunto de estrepitosas nubes que parecían rozar el mar para volverse a renovar. Para renacer. Como intentaba hacer ella vigilando ese espectáculo visual mientras el pelo revolvía su oscuro cabello.
Colisión de pensamientos. Choque de ideas. Caos en el interior de su cabeza, interconexión de sus neuronas. Impulsos eléctricos. Una ingente cantidad de energía imposible de visualizar a simple vista. Algo tan extraño, tan complicado simplemente visualizado como una chica banal sentada en la playa dejando colgar sus pies y aspirando la suave brisa del mar.
Se aprende de los errores. No juzguéis si no sabéis, abrid vuestras mentes y seréis conscientes de todo eso que tenéis en frente pero que aun no podéis ver.